Cambio y corto

Mecal ha sido siempre uno de esos festivales llamados supervivientes. Cuando nació, yo tenía 16 años, una edad en la que Internet empezaba a extenderse en la sociedad como la pólvora. Tras 18 años en los que la piratería ha hecho daño tras múltiples máscaras llamadas Napster, Kazaa, Emule o Torrent, una crisis enterita (y lo que queda todavía) y varios gobiernos que li único que han hecho en general es mermar el papel de la cultura, sorprende que un formato como el del cortometraje y más concretamente un Festival de cortometrajes haya sobrevivido a tantos años de existencia.

Es en este punto donde uno se quita el sombrero y repite en voz alta, el corto tiene vida para largo. Porque si bien es cierto que un servidor no es un experto en ese formato ni muy asiduo a su visionado, debo reconocer que si miro atrás y recuerdo aquellas piezas que más me impactaron en el mundo audiovisual, varias piezas de corta duración ocuparían una buena parte de esas memorias. Desde la cabina de Mercero, pasando por el brillante la ruta natural de Álex Pastor, la película en memoria de los atentados del 11S compuesta por cortometrajes de grandes cineastas todos con una duración simbólica cautivadora 11′ 09” 01 (1 frame) y muy en especial la pequeña gran joya dirigida por Sean Penn, o el inolvidable Lo que tú quieras oir de Guillermo Zapata (uno de los cortometrajes más vistos de la historia de youtube con 103 millones de plays).

Y aquí me detengo porque en este último corto, (atención spoiler) muestra a una chica que reedita el mensaje de ruptura dejado por su novio en su contestador automático (uno de estos que hace 18 años estaban en todas los hogares) para engañarse a sí misma y sentir que lo que en realidad quiere es seguir con ella y para siempre.

Eso queremos con festivales como el Mecal, que nunca nos abandonen y que se reediten como sea para que nunca nos quedemos con ese vacío que supone (y que a menudo solo se valora cuando ya no está) el que un festival de cortometrajes y la flexibilidad del ambiente que lo rodea con el ir y venir de espectadores en las salas, nos deje cuando más lo necesitamos, especialmente a aquellos a quienes por falta de tiempo cada vez nos cuesta más sentarnos para ver un largometraje e incluso capítulos de series, parte del auge de las cuales tuvo lugar precisamente por la falta de tiempo que caracteriza a la sociedad. Y es que estoy seguro de que la edad de oro del cortometraje está todavía por llegar. De momento este año, BeMyDj estará en la fiesta de inauguración y para nosotros será un verdadero placer poder formar parte de ese ambiente y ser testigos de su gran estado de salud.

Las Dj’s encargadas de la banda sonora serán Miss Behaving y Arale. Seguro que os sorprenden con su exquisita selección musical. Y para ir abriendo boca, una lista preparada por Arale para la ocasión.

¡Larga vida al corto!

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