In-Edit 2015: tan “in” como siempre

La última vez que fui al In-Edit fue como 10 años atrás, edición en la que se rendía un homenaje especial a Jonathan Glazer gran director de documentales y, bajo mi punto vista, también de películas con obras de culto como Sexy Beast (2000), su opera prima y con la que consiguió estar presente en los mismos premios de la Academia gracias a la maravilla de interpretación de Ben Kingsley.

Mis recuerdos de aquella edición celebrada todavía en el Mercat de les Flors en Montjuic eran de profundo respeto a un festival que ofrece todo cuanto uno podría desear relacionado con la música y hace sentir como en un Primavera Sound en formato documental en el que hasta el más desconocido artista o tema presentado tiene algún interés y demuestra el gran gusto de la organización en la elaboración del “line-up”.

Este año, y después de muchos perdiéndome sus joyas (el año pasado estuve a punto de ir a ver 20,000 Days on Earth sobre Nick Cave) In-Edit 2015 ha inaugurado la edición con el único documental (en realidad son dos) que definitivamente podría sacarme de la pereza festivalera que me ha caracterizado relacionada con una cierta enoclofobia (miedo a las multitudes).

Daft Punk Unchained y Cobain: Montage of Heck son dos maravillas sobre dos de los 5 artistas de mi vida, completarían mi top:

  • Refused
  • Kings of Convenience
  • Jeff Buckley

In-Edit 2015 Daft Punk Unchained

Daft Punk Unchained cumple con la útil función de explicarnos su particular ascenso al cielo con posterior transformación en robots y en hacer un repaso del contexto que rodeó el lanzamiento de sus discos y sus decisiones artísticas. Ejemplo de ello es la (no) promoción que sufrió el disco Human After All el cual en su momento me extrañó que apareciera en el mercado de forma tan discreta y, cegado por ello, lo estuve infravalorando hasta (al menos esos sí) escuchar repetidas veces temazos como “Robot Rock” o “Television rules the nation” y no entender durante bastante tiempo por qué no había triunfado como el aclamado “Homework” o al menos como “Discovery” aunque el perfil de sus temas fuera claramente un retorno al primero.

Aprovecho para alabar en este punto la valentía que tuvieron con este disco ya que después del lanzamiento de temas como “One More time”, “High Life” o “Face to Face” lo más normal es que se continúe por la plácida senda del éxito de masas y no se intente volver a lo transgresor que caracterizaba su música (no puedo evitar recordar en este punto lo que le ha pasado a los jóvenes Disclosure aunque reconozco que ellos tendrán tiempo para aburrirse de esa senda y espero que vuelvan a deleitarnos con creaciones como “When a fire starts to burn” o “White noise”).

Daft Punk Unchained es un documental no oficial (así lo remarcaba su director Hervé Martin-Delpierre en la gala inaugural In-Edit 2015) y por tanto con una visión totalmente libre sobre esta pareja de genios cuyo mayor logro en mi opinión no es haber conseguido ser el primer grupo de música electrónica en conseguir 5 premios Grammy (Random Access Memories tiene un gran componente instrumental que a mi juicio hace que este logro no sea tan disruptivo), ni siquiera haber conseguido esconder sus identidades físicas durante tanto tiempo pese a ser tan famosos como Coldplay o Guns n’ Roses. La verdad es que conseguir en plena era digital y del Internet of Things que no se filtre ninguna foto realizada con el móvil de su panadero de confianza, de su productor musical durante las horas de grabación de los álbumes, la de un camarero que los reconoce en un bar de París, el becario de una cadena de radio donde son entrevistados, el encargado de vestuario de los Grammy o sencillamente de cualquier persona que tuviera la idea de instalar una cámara escondida en su camerino en el Staples Center de Los Ángeles antes de dar inicio a la gala de los premios, resulta bastante increíble y demuestran ser unos genios no solo del arte de la música electrónica sino también del también arte del anonimato. Y es que parece imposible que luzcan todo el día sus característicos cascos porque aunque estos les escondan las legañas, les hace ser un reclamo difícil de igualar por ningún personaje de la calle disfrazado aunque sea de Darth Vader y por otro lado, estoy seguro de que también les debe encantar despojarse de ellos y pasear por Champs Elysees sintiéndose personas anónimas.

 

Pero (y ahí es donde quería llegar) otro gran momento del documental importante fue el punto de inflexión que supuso en la carrera de Daft Punk la gira del Alive en 2006 que literalmente reventó numerosos festivales de música de todo el mundo. Lo que no se menciona en el documental es que el disco de la misma, grabado en el Bercy de Paris, ya había ganado un Grammy en 2009 al mejor álbum de Dance /electrónica. Eso a mi juicio sí fue excepcional de verdad en la historia de los Grammy (y creo que también debería llenar de orgullo a todos los que defendemos el papel del Dj en la historia de la música) ya que lo que se estaba premiando en ese momento no era un disco con nuevos temas aparecidos recientemente ni gestados durante los años anteriores y lanzados en primicia. Lo que se premió y aplaudió fue la genial mezcla realizada por Guy-Manuel de Homem-Christo y Thomas Bangalter de los todos temas compuestos y ya publicados a lo largo de la década de historia de la formación y pinchados en directo (pequeño inciso: el mismo Alive pero de su gira en 1997 es también una joya que uno no debería perderse).

El gran Steve Coogan decía en “24 Hour Party People” (2002):

¿Veis? Están aplaudiendo al DJ. No a la música, no al músico, no al creador, sino al medio.

Daft Punk le hizo un buen guiño 7 años más tarde. Por cierto, en 2017 hará 15 años del estrenó de esta joya cinematográfica. Lo dejo en aire (¿eh, In-Edit?).

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